....    
 

Cómo conversar con su hijo
Plan de Estimulación Temprana del Lenguaje


La evolución del sistema nervioso iniciada en el período prenatal, continúa después del nacimiento y tiene una influencia determinante del medio. Esta influencia puede frenar, lentificar o favorecer los aprendizajes del infante. Es conocido que durante los períodos tempranos de la vida, el sistema nervioso mantiene cierto nivel de plasticidad, lo que hace

..

posible la realización de modificaciones en su organización como resultado de las influencias del medio.

La Estimulación Temprana pretende potenciar al máximo las posibilidades físicas e intelectuales del niño, a través de una estimulación regulada que tenga un carácter sistemático y secuencial. Sistemático, por el trabajo diario con el niño a partir de un programa previsto de acuerdo con su edad y las expectativas que tenemos; y secuencial, porque cada paso que da el niño constituye la base del siguiente.

Nos parece importante aclarar que no se debe confundir la estimulación temprana con “precoz” por cuanto este último término implica o sugiere apresuramiento en el curso normal del desarrollo y evidentemente “apresurarnos” no implica mejorar el proceso de estimulación.

En general, se considera que para estimular a los niños se necesitan ambientes especiales y que sólo puede ser realizado por personas capacitadas para ello. Sin embargo, y sin desmerecer el valioso trabajo que desempeñan las instituciones dedicadas a esta labor, en muchas ocasiones nos olvidamos de los expertos más significativos en la vida del niño: los padres.

Los padres muchas veces se preguntan cómo pueden ayudar al desarrollo de sus hijos, pues desconocen el potencial que tienen en sus manos. No tienen herramientas para poner en práctica todo lo que desean hacer con sus pequeños.
Se han realizado múltiples estudios sobre los efectos positivos de los medios estimulares tempranos y estos han ido traduciéndose en diferentes propuestas educativas. Una de estas propuestas consiste en un plan de orientaciones a padres para estimular el desarrollo del lenguaje hasta los tres años (36 meses), considerando la importancia de éste como base de la comunicación humana.

Este plan está dividido en siete etapas: de cero a tres meses, de tres a seis, de seis a nueve, de nueve a doce, de doce a dieciocho, de dieciocho a veinticuatro y de veinticuatro a treinta y seis meses. Cada una de estas etapas está procedida de una breve descripción del desarrollo del niño a esa edad que permitirá al padre saber cómo va la evolución de su hijo.
Cada una de las etapas propone una detallada descripción de variados ejercicios que pueden realizar con su hijo en las diversas rutinas diarias. Estos ejercicios están relacionados con uno o varios aspectos del desarrollo del niño. Nos parece pertinente aclarar que el objetivo del plan es que los padres reciban orientaciones con relación a cómo estimular el desarrollo del niño, pero en modo alguno deberá ser asumido como una “receta”. De hecho lo más importante es que planteamos sugerencias que pueden y deben ser enriquecidas por los padres o personas al cuidado del niño, permitiendo crear nuevas actividades desde la vivencia y experiencia de quienes la aplican.

Para hacer de este plan, un texto de fácil lectura y comprensión se ha empleado un lenguaje claro, directo y sencillo acompañado de ilustraciones que hacen más agradable su manejo.
Hemos considerado importante que las actividades sean realizadas al mismo tiempo que los cuidados habituales y rutinas de vida del niño, aunque siempre recomendamos ser cuidadosos al escoger el momento en que se realizarán, evitando que coincida con estados de cansancio, sueño o hambre del niño. Sugerimos también que las actividades seleccionadas sean divertidas y atractivas para él, buscando la variación de los materiales y juguetes empleados.
Hacemos énfasis en que el éxito del plan está en lograr que los padres aprendan a utilizar las actividades sugeridas para hacer variaciones y creaciones propias, en los diferentes momentos de la vida del niño.

Al final de cada etapa aparecen dos controles; uno para el niño y otro para los padres. Estos controles les permitirán ubicar al niño en la etapa que le corresponde (que puede no coincidir con la edad cronológica) y saber cómo avanza el niño y si es necesario insistir en alguna actividad. A través del control de la actividad del niño el padre puede registrar sus progresos. El control de la actividad del padre permite hacer un registro e indicar cuales son los aspectos que deben ser perfeccionados aún en el trabajo con el niño.
Culmina este plan de estimulación con algunas letras de canciones, rimas y juegos tradicionales y un cuadro resumen sobre las etapas que caracterizan el desarrollo del lenguaje.

El plan de estimulación temprana del lenguaje dirigido a padres de niños entre 0 y 36 meses de edad puede ser también utilizado por educadoras de nidos, terapistas de lenguaje y psicólogos, y constituye una nueva herramienta para orientar el desarrollo del niño en los tres primeros años de vida.

“Cómo conversar con su hijo”

Es un plan de estimulación temprana del lenguaje dirigido a padres de niños entre los 0 y los 36 meses de edad.
El plan está estructurado por etapas. Cada etapa está precedida por una breve explicación del desarrollo del niño a esa edad. Se proponen ejercicios y actividades que pueden realizar con el pequeño en cualquier momento del día.

Autora:

Edmme Baguer de Mesones
Oligofrenopedagoga y Logopeda

 
..